domingo, abril 16, 2006

Vamonos a desayunar

A veces a las 9 de la mañana de los domingos escucho la voz de mi abuelo que me llama "¡Despiertate porque se va a acabar el menudo!".

Mi abuelo tiene la suerte de tener un nieto que se despierta poco despues de que salga el sol, todos los días. Un sábado me dijo orgulloso "No te preocupes, mañana tu primo Chucho me va a llevar a desayunar". Como para mi abuelo despues de las 10 ya se acabó la mañana, a las 9:30 lo subí a mi auto mientras se preguntaba que le habría pasado a mi primo. No quise decirle que mi primo Jesús es una persona normal, eso le pasó.

Los desayunos los domingos por la mañana son los pocos momentos en que mi abuelo esta contento de que yo no sea una persona normal. De hecho ya no le preocupa más, antes, menos viejo y más lucido, todavía paraba de vez en cuando en sus multiples pequeñas rutinas diarias para decirme que debo volver a casarme y rehacer mi vida, que debo trabajar para un periódico respetable en vez de andar de agente libre, que no sabe para que estudié bioquímica si ahora pretendo ser periodista.

Una vez dijo que estaba decepcionado de mi.

Lloré porque era la primera vez que alguien me lo decía, pero era de esperarse, porque mi abuelo es un viejo comerciante que piensa que lo que uno tiene que hacer en la vida es ganar mucho dinero. Yo tenía 29 años y dos mil pesos en el banco.

Ahora se emociona cuando le cuento de mis viajes, y me cuenta de los suyos, cuando conoció la ciudad de México el año 39 o cuando fué a la Paz Baja California allá por el 50.

Mi abuelo ya tiene esa edad en la cual cuenta siempre la misma historia, así que en el camino hacia el lugar donde se cocinan litros y litros de menudo me cuenta siempre de que en el 29 lo vendían por la calle en dos ollas atadas a un balancín. Y que su padre (Mi bisabuelo) decía que con solo probarlo abría los ojitos.

También me cuenta de cuando, jóvenes todavía, fueron a Villa Juarez con sus amigos, "Pancho pelacas" y Juan, como encontraron una mosca adentro de un tamal y Pancho sabiamente dijo "Si no la hubieras visto te la habrías comido sin tanto escandalo".

Mientras comemos se asombra cada vez de que le ponga chile al menudo, porque el nunca ha comido mucho picante, si me enchilo y me lloran los ojos se ríe de mi, a veces tiene risa de niño.

De regreso a la casa saca un pañuelo y se limpia la frente con el, "Este pañuelo estuvo guardado más de sesenta años, me lo regaló tu abuela cuando eramos novios, y yo de ridículo nunca lo abrí porque pensaba que si un día nos peleabamos se lo iba a regresar".

Desde que murió mi abuela, hace un año, solo usa ese pañuelo.

9 Comentarios:

Blogger Pagana dijo...

Me toca despuntar los comentarios y la verdad es más lo que siento que lo que puedo escribir...
No se... Solo me sale decirte que tenemos algunas cosas en común (pero tan en común que me anudan la garganta).

Te dejo un saludo y disfrute a ese abuelo...

16/4/06 10:49  
Blogger Monica Morales dijo...

PRECIOSO!!!

...se siente tan lleno de verdad, tan honesto... lleno de añoranzas coloridas!

yo nunca tuve abuelo cerca... lo mío más bien es matriarcado, y mi abuela es un amor!!!... llena de historias así :)

Un verdadero gusto leerte... porque este texto es verdaderamente bello, y nada gris, al contrario, deja una sonrisa y un rico sabor de boca!!!

Un abrazo

Mony

16/4/06 20:56  
Blogger Pat Rizia dijo...

qué bonito, y qué suerte, tener un abuelo, un saludo, Patricia

17/4/06 03:38  
Blogger Tramontana dijo...

A mi me gusta oír las mismas historias una y otra vez, me dan una sensación de certeza.

17/4/06 08:28  
Blogger ..lau.. dijo...

asi era mi Abuelito.. q me nos jalaba las orejas si por latosos le llamabamos "abuelo". El se fue hace casi 7 años y aún extraño sus historias y bromas, las mismas toda la vida pero siempre entretenidas..

Un saludo Señor Perro Feliz

17/4/06 12:44  
Blogger Catastrofismos... y no tanto dijo...

Tu historia del abuelo me llenó los ojos de lágrimas y me regaló,además de un retrato de tu abuelo y tu relación con él, muchos, muchos recuerdos. Gracias y qué bonito post. Saludos!!

19/4/06 04:45  
Blogger Mónica dijo...

Ciao,

Me encantan las historias ajenas que están contadas de manera tan entrañable, que me hacen pensar en la mía propia.

Besos,

Mónica

19/4/06 04:53  
Blogger Laudanum dijo...

tu abuelo me simpatiza, es decir, podríamos desayunar juntos todos los días... dile que si le gustan los molletes con pico de gallo... y si dice que sí, dile que le toca prepararlos primero :D.

Besos.

19/4/06 10:25  
Blogger Pablo Perro dijo...

Gracias. Lo extraño es que a pesar de todo la relación con mi abuelo es bastante mala, pero al contarla tal vez salen las cosas que no se ven.

Este sí, no es cuento.

19/4/06 20:54  

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