viernes, mayo 05, 2006

Cada día

Por la mañana, abro la misma puerta para salir a una ciudad distinta, con los mismos zapatos (O copia exacta de los que he usado toda la vida) piso aceras, empedrados y cespedes cotidianamente diferentes, me sorprendo imitando acentos y modismos para encajar entre la gente y camino en dirección contraria al paso de enfermeras y escolares para poder verles bien a la cara.

Alguna vez se fijarán en mi.

Por la mañana trato de dejarle unas monedas al viejo violinista que a veces toca la trompeta, e incluso la marimba los días que amanezco cerca de la costa. Cada día las echo en su canasta vacía, sombrero, lo que tenga a sus pies, y me regala una sonrisa desdentada para decirme "Gracias joven, ¡Con usted hago la cruz!", siempre le devuelvo la sonrisa, a veces voltéo para verlo echarse las monedas a la bolsa y tener de nuevo el sombrero-canasta vacío para poder compartir sonrisas con el que venga despúes de mi.

En algunas de estas ciudades el cielo roza apenas las torres de la catedral y quisiera ser fotógrafo para capturar el instante, que de todos modos me llevo conmigo, para mi solito. En otras los niños juegan en la fuente felices y me gustaría poder hacer una canción sobre la impaciencia y la rabia de las palomas con sed.

A veces tengo prisa por llegar a ningún lado, siempre cancelo algo para que me sobre tiempo. Trato de olvidar en casa el reloj para no olvidar alguna de las otras cosas que, aunque pocas, ocupan casi todo el espacio que me queda para pensar mientras camino.

No estoy seguro si se trata de que la ciudad está cambiando constantemente, o por alguna enfermedad desconocida despierto cada día con ojos nuevos.

Pero no me molesta cada noche tocar una puerta diferente, siempre y cuando pueda dormir en mi cama.

5 Comentarios:

Blogger Tramontana dijo...

Deliciosamente entrañable.

5/5/06 14:59  
Blogger Catastrofismos... y no tanto dijo...

Me llevaste de paseo con tus palabras. Que la próxima puerta que toques, te encuentres con tu cama. Buen Camino.
Salud(os)!!

6/5/06 08:41  
Blogger Mond dijo...

Los "quisieras" son nuestros sueños por cumplir... no los hagamos a un lado

6/5/06 19:31  
Blogger Pagana dijo...

Una rara enfermedad...
Será verdad aquello de que uno no se va a la cama sin haber aprendido algo nuevo? será que cada conocimiento aprendido durante el día, fermenta con el sueño y se transforma dentro... y nos transforma el afuera...?
Quien sabe...
De todas formas gracias por la sonrisa del violinista... tenía ganas de un poco de melancolía...

7/5/06 15:35  
Blogger Pat Rizia dijo...

no es mala forma de vivir los días, yo tengo saxofonista en la esquina, pero supongo que vale igual, aunque sólo se sepa dos canciones

8/5/06 11:56  

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