martes, mayo 16, 2006

En este país

hay rincones hermosos por todos lados, lo más sorprendente es que por mucho que nos quejamos 65 millones de provincianos, algunos de los más bellos están justamente aquí, en la capital.

Por ejemplo, el mercado de Jamaica, el mercado de las flores...


Lo maravilloso de este lugar es que está tan lleno de flores, tan recargado de colores y olores, que despues de unos minutos uno ya no se da cuenta, y toma la lluvia de color como el estado natural de las cosas. Así me imagino al señor de las rosas, que las vende por ciento todos los días, que las hizo parte integral de su vida hace veinte años, y que dice sin mentir "¡Vengase marchante, acá están las más hermosas!".


6 Comentarios:

Blogger Catastrofismos... y no tanto dijo...

Definitivo, me gusta cómo se ve el mundo con tus ojos. Un beso.

16/5/06 18:12  
Blogger Tramontana dijo...

Y uno que vive en el DF va perdiendo la capacidad de ver a veces. Es bueno que me lo recuerdes.

17/5/06 07:09  
Blogger Dharma dijo...

Hasta se pueden sentir los aromas, perro. Gracias por eso!

17/5/06 08:23  
Blogger lafabi dijo...

Gracias por compartirlo!!
Un abrazo!!

13/6/06 21:21  
Blogger Serindë dijo...

Maravillosas imágenes las que nos has mostrado...

Me gusta tu narrativa.
Nos estaremos leyendo.
Sidurti

9/7/06 19:28  
Blogger Dharma dijo...

Psst!

22/9/06 22:22  

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